Porno Vs Película romántica

Con motivo de S. Valentín quiero reflexionar con vosotros acerca la adicción que tenemos a dos paradigmas:
el porno y las pelis románticas

Somos hijos e hijas del porno y de la pelis románticas.

Hijo/as del porno:

¿Cuántos de vosotros la primera vez que vísteis un acto sexual completo fue a través del porno?

Si ha sido tu caso, el porno te enseñó lo que se podía hacer y lo que no, las posturas, imágenes que quedan grabadas y tendemos a reproducir en nuestras fantasías, el rol del hombre y de la mujer en la cama, en la penetración y hasta los sonidos que unos y otras emitimos.

¿Has visto alguna vez en una película a un hombre teniendo sexo emocionarse, hacer ruiditos o moverse con variedad de movimientos?

Los hombres que yo veo en la pantalla normalmente su actitud es silenciosa, reservada, poco comunicativa e hierática.

A las mujeres una actitud pasiva, silenciosas también excepto para los gemidos, están listas para la penetración el momento -1 y sus cuerpos son los que más se ven.

¡Cuánto daño ha hecho tal división de roles!

Cuando nos metemos en la cama todas estas expectativas impiden una actitud de exploración, cooperación y comunicación… fundamental para el placer que empodera como hombres y mujeres y os conecta íntimamente.

¿Cuál es tu experiencia al respecto?

 

El enganche al guión de las pelis románticas:

Entre una pareja hay un inicio, un intermedio y un desenlace feliz comiendo perdices para siempre.

Las parejas no hablan de sus emociones, ni se muestran vulnerables, el amor es entendido como sacrificio y nunca se habla de la parte oscura de cada uno que forma parte y sabotea momentos de la relación.

Lo normal es estar en pareja y con el mismo esquema de pareja: hombre – mujer para siempre. Todo lo demás es un fracaso.

No se muestra el proceso de aprender a convivir, a amarse y tener sexo que complazca a ambos.

Por el hecho de estar en pareja se da por sentado que el sexo es genial y no hay que ocuparse de alimentarlo.

¿Te suena algo de esto?

Nos hipnotizaron con el porno y las pelis románticas y estos paradigmas los tenemos dentro de formas muy sutiles.

Si, estás leyendo este post es que tu también has sufrido este modelo y buscas formas más humanas y amorosas de vivirnos en relación.

 

¿Qué hacer con todo ello?

  • Tomar responsabilidad de tí mismo. La felicidad no nos la va a traer ni una relación ni un buen polvo, aunque ayude 😉

Necesitas conocerte en tu sexualidad, ser dueño/a conocedor/a de que te gusta en la cama y como llegar a ello.

Sesiones de Autoamor y Placer, acostúmbrate a estar en contacto con el gusto de estar vivo/a en tu cuerpo.

  • Mantén tu vitalidad alta: con una buena dieta que tenga a raya el compararte, desvalorizarte, culparte y juzgarte por no ser el ideal con que tu mente te ataca… ella piensa que serás mejor si eres otra persona. No te lo creas… La alegría viene de reconocer quien eres y la transformación de amarte en tus momentos difíciles.

Si te tratas bien no admitirás ninguna relación donde haya menos que eso.

 

Te dejo solo estás dos cosas, que son power total:

Si te haces el amor, te sabes dar placer y te tratas con respeto, tu vibración cambia y evidentemente atraeremos otros momentos, relaciones y personas a nuestra vida.

Pushya Alfonso

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